Llevó a su hija discapacitada a la playa y unas ola…Ver más

Para muchas personas, caminar hasta la orilla de una playa es algo cotidiano. Basta avanzar unos metros por la arena para sentir el agua.

Para alguien con movilidad reducida, ese mismo recorrido puede convertirse en un desafío considerable.

 

La arena blanda dificulta aumentar el desplazamiento de una silla de ruedas convencional. Las ruedas pueden hundirse y hacer que avanzar resulte prácticamente imposible sin asistencia.

 

 

Precisamente por eso la primera imagen resulta tan significativa: muestra una silla ubicada muy cerca del agua ya una mujer preparándose para ayudar a la