El director de la empresa me despidió delante de todos. Dos horas después, me llamó y me dijo: “Vístete elegante y reúnete conmigo junto al lago. No le digas a nadie que vamos a vernos.” Cuando llegué, me pidió que me tomara una foto con él… y a la mañana siguiente, esa foto estaba colgada en la puerta de su oficinakara

foto del lago.

No porque aparezca junto

Aprender idiomas

a mi antiguo director.

Sino porque aquel fue el día en que perdí mi trabajo…

y a la mañana siguiente descubrí que, en realidad, nunca me había despedido.Aprende Economía Global

 

Solo me había apartado el tiempo suficiente para descubrir de quién necesitaba proteger a la empresa.v