morales entre quienes se creían dueños de la verdad.
Esta confrontación directa obligó a los testigos a reflexionar sobre su propia complicidad al reírse o guardar silencio ante actos de crueldad tan evidentes.
Mensaje centrado en la dignidad humana
El eje central de su intervención fue la defensa de la dignidad de todos los trabajadores que sostienen la sociedad con su esfuerzo diario. Recordó que ninguna cantidad de dinero compra el respeto mutuo.
Este poderoso mensaje resonó profundamente en el recinto,
dejando una huella imborrable en la memoria de todos