de las miradas acusatorias, incapaces de sostener la vista de quienes minutos antes los aplaudían. La vergüenza pública se convirtió en su castigo más evidente.
Esta situación insostenible los obligó a replantearse el impacto de sus actitudes prepotentes frente a personas a las que consideraban inferiores.
Ruptura de las alianzas superficiales
Las amistades
construidas sobre la ostentación y el esnobismo demostraron no tener cimientos reales. Ante el primer signo de problemas, los supuestos aliados desaparecieron sin dejar rastro.
La soledad en la que quedaron sumergidos reflejó la verdadera naturaleza de