PARTE 2: LOS CINCO DÍAS ERAN UNA TRAMPA…

cambiar inmediatamente todo el testamento.

—Primero sobrevivimos —dijo—. Después protegemos el patrimonio.

Aquella misma noche comenzaron estudios adicionales.

Y ocurrió algo que Valeria no había previsto.

El estado de Ernesto empezó a estabilizarse.

A la mañana siguiente, Valeria apareció con Iván.

Entró interpretando perfectamente su papel.

—Mi amor…

Ernesto permaneció inmóvil.

Ella creyó que seguía demasiado débil para responder.

—¿Cuánto

le queda? —preguntó al médico.

—Estamos reevaluando su condición.

La sonrisa de Valeria vaciló.

—Pero dijeron cinco días.

—La situación ha cambiado.

Iván la miró.

Aquella mirada duró apenas un