PARTE 2: LO QUE HANNAH HABÍA ESCONDIDO BAJO EL GRANERO

una palabra.

EMBARAZO.

Miró a Hannah.

Ella colocó ambas manos sobre su vientre.

—Estoy embarazada.

El rostro de Silas se endureció.

—Ese niño heredará todo.

Elías comprendió.

No habían

intentado castigarla.

Habían intentado provocar que perdiera al heredero.

Entonces escucharon varios caballos afuera.

Silas sonrió.

—Llegaron mis hombres.

Pero Hannah negó lentamente.

—No.

Por primera vez apareció algo parecido a esperanza en sus ojos.

—Son los hombres de mi padre.

Elías miró hacia la puerta.

Seis jinetes armados rodeaban el granero.

Del centro descendió un hombre canoso con estrella de