se atribuía exclusivamente al avance implacable de la supuesta enfermedad degenerativa.
Esta sofisticada manipulación informativa impedía que los allegados contemplaran la posibilidad de una intervención externa malintencionada en el entorno clínico de la paciente.
El aprovechamiento de la desesperación familiar
El médico supo capitalizar el miedo y la vulnerabilidad emocional de los padres, quienes estaban dispuestos a invertir cualquier suma económica con tal de prolongar la vida de su única hija. Esta dinámica de
médica, sino de una intervención externa deliberada.