Tras el fallecimiento de mi esposa, eché a su hijo de casa.

de su madre.

 

En el reverso de la fotografía, alguien había escrito:

 

“Gracias por abandonarme cuando más necesitaba ayuda. Gracias a ti he logrado muchísimo.”

 

En ese momento, la enorme sala de exposiciones estaba llena de gente, pero daba la sensación de que el mundo entero se había quedado en completo silencio.