PARTE 2: LA PREGUNTA QUE NADIE PUDO RESPONDER

La verdad era peor de lo que imaginaba.

Después de que él se marchó, descubrí que varias cartas que le había enviado durante mi  embarazo nunca llegaron.

Informes médicos.

Ecografías.

Incluso las fotografías después del nacimiento.

Todas habían sido interceptadas.

—¿Quién hizo eso? —preguntó Daniel.

Su madre dejó caer la mirada. Embarazoy maternidad

Y comprendí.

Ella había convencido a Daniel de que yo inventaba el embarazo para impedir su carrera militar.

Había utilizado contactos para bloquear correspondencia y alimentar la mentira.

—Lo hice por ti —susurró finalmente—. Esa mujer habría