envió mensajes distintos. A Arturo le hizo creer que Teresa planeaba desaparecer. A Teresa le informó que Arturo
entregaría el supuesto cuaderno. Ambos aceptaron reunirse a medianoche en el garaje de Coyoacán. Mariana regresó al lugar donde había quedado tendida entre sangre y cloro. Llevaba un micrófono oculto. La fiscalía esperaba en una camioneta a 2 casas de distancia. Arturo llegó con una carpeta de piel. — ¿Dónde está Gabriel? —Una salva. —Nadie de esta familia está a salvo. Teresa apareció detrás de él con guantes color crema y