fraude, desvío de recursos, soborno, falsificación, delincuencia organizada y tentativa de homicidio. El contratista de seguridad reveló quiénes intentaron matar a Gabriel en la clínica. El médico forense confesó que había cambiado la identidad del cadáver.
Cuando Arturo comprendió que Teresa había planeado culparlo por las 2 agresiones, comenzó a cooperar. Teresa respondió entregando documentos que demostraban que él había ordenado utilizar materiales defectuosos.
El matrimonio que exigía lealtad a sus hijos terminó despedazándose frente a fiscales y abogados.
El gobierno
congeló las propiedades del Grupo Salgado.