Despertó tras 14 días en coma y su madre le escupió: “Debiste morir”; pero cuando un hombre con el rostro de su hermano fallecido entró al hospital, entendió por qué su propia familia quería silenciarla.

Mariana quiso recordar, pero un dolor brutal atravesó su nuca. Vio una puerta metálica. Escuchó a su padre gritando. Después apareció una imagen fugaz: su madre con guantes color crema y una barra de hierro en la mano.

 

 

—Mi padre me golpeó.

—Probablemente. Pero alguien limpió el garaje con cloro antes de llamar a emergencias. La barra apareció sin huellas y tus padres aseguran que llegaste alterada, los

 

 

atacaste y caíste sola.

Diego se acercó.

—Hay algo más. Ese video no comenzó la noche de la