mujeres. Las veo antes y después del trabajo, y los fines de semana. Voy al centro oncológico los martes y hablo con las pacientes nuevas. Algunas no pueden venir. Están demasiado enfermas. Así que voy yo a verlas. A sus casas. Al hospital. A la residencia de ancianos.
Ruth. Subrayado dos veces. En la fecha de nuestro aniversario.
—La noche de nuestro aniversario —dije lentamente.
Cerró los ojos.
—Se llamaba Ruth —dijo—. Tenía setenta y tres años. Le practicaron una mastectomía hace cuarenta años. En aquella