A los 29 años pedí la custodia temporal de cinco hermanos huérfanos: mi propia historia cambió la decisión del tribunal

una solicitud urgente, no pude olvidarla.

Llamé a la Dirección y me dijeron con claridad que un hombre soltero no podía hacerse cargo de cinco niños menores de siete años. Aun así, tomé la decisión más importante de mi vida:

 

 

Vacié mi cuenta de ahorros.

Compré cinco sillas para el auto.

Transformé el taller donde restauraba muebles en un dormitorio con camas cuchetas.

Instalé cerraduras de seguridad y cubrí los enchufes.

Contraté a una abogada especializada en derecho de familia.

No pedía la adopción. Solo solicitaba una colocación