padre entró acompañado por tres hombres.
Vio la caja.
Luego vio el objeto extraído del oído de Gideon.
Su expresión se derrumbó.
—Así que finalmente lo encontraron.
Rosalie se levantó.
—Tú
sabías.
—Sabía lo suficiente.
—¿Me vendiste por esto?
—Necesitaba que entraras voluntariamente en la casa Rook.
—¿Por qué?
Su padre miró la fotografía de Margaret.
—Porque pasé veinte años manteniéndote viva.
Rosalie sintió náuseas.
—¿De quién?
El hombre cerró los ojos.
—De la mujer a la que llamaste madre.
Merrick dio un paso adelante.
—Margaret nos crió.
—Sí.
—¿Qué