Un mal mecánico ayudó a una niña discapacitada – su madre multimillonaria a estallar en lágrimas…

dat ik niks zou rekenen. Blij zijn dat je kunt lopen es geen werk waar ik geld vora vraag. Ik ben blij dat ik kon helpen”.

Valerie miró fijamente al pobre mecánico. Su honestidad y sincera bondad la conmovieron más profundamente que cualquier otra cosa.

Más tarde, dejó de funcionar y se abrió un gran negocio para el pequeño garaje de Ethan. Maar deze keer kwamen er geen kapotte auto’s
fuera. Llegaron Abogadón y los notarios.

Valerie Stone tenía la tierra en el garaje de Ethans opgekocht. Niet om hem