El verdadero padre de Grace

quieres tú, Grace?

Ella me miró por fin.

—No lo sé.

Aquella respuesta dolió más que cualquier otra cosa.

La visita de Richard

Dos días después, Richard apareció en la zapatería.

Llevaba un abrigo caro y miraba alrededor como si temiera ensuciarse las manos.

—Tenemos que hablar de Grace —dijo.

No dejé de coser la suela que tenía frente a mí.

—Tú tuviste dieciséis años para hablar de ella.

Su expresión se endureció.

—Sé que cometí errores.

—No. Un error es olvidar un cumpleaños. Tú abandonaste a Laura cuando más