MI ESPOSO MURIÓ HACE CINCO MESES… ESTA MAÑANA, VI A UN HOMBRE IDÉNTICO A ÉL — Y DECIDÍ SEGUIRLO EN SECRETO… SIN IMAGINAR LO QUE IBA A DESCUBRIR…

durante cinco meses?

—Estuvo escondido.

—¿Dónde?

Andrés me miró.

—No muy lejos.

—¿Qué quieres decir?

—A menos de cien kilómetros de ti.

Me quedé en silencio.

Cinco meses.

Mientras yo lloraba frente a su fotografía…

Él estaba vivo.

En algún lugar.

Respirando.

Esperando.

O escondiéndose.

—¿Por qué no regresó?

Andrés bajó la mirada.

—Porque había una condición.

—¿Cuál?

—Que tú también desaparecieras.

Lo miré sin comprender.

—¿Yo?

—Sí.

—¿Por qué?

—Porque descubrieron que eras la única persona capaz de llevarlos hasta él.

Sentí un escalofrío.

Entonces recordé algo.

Una semana