MI ESPOSO MURIÓ HACE CINCO MESES… ESTA MAÑANA, VI A UN HOMBRE IDÉNTICO A ÉL — Y DECIDÍ SEGUIRLO EN SECRETO… SIN IMAGINAR LO QUE IBA A DESCUBRIR…

sabía que vendrías.

—Entonces…

—Te estaba llevando exactamente hasta mí.

Me llevé una mano a la boca.

—¿Por qué?

—Porque necesitaban saber si yo todavía estaba vivo.

El silencio cayó entre nosotros.

—Y ahora lo saben.

En ese momento, las luces de un automóvil iluminaron la calle.

Mi esposo tomó mi mano.

—Tenemos que irnos.

Esta vez no discutí.

Corrimos.

Nos escondimos en una pequeña estación abandonada hasta que amaneció.

Durante horas permanecimos en silencio.

Cuando salió el sol, mi esposo conectó la memoria USB a una computadora vieja.

Aparecieron