las deudas que Kyle acumulaba para mantener su estilo de vida ostentoso. Él no tenía idea de que la mujer a la que abandonó en la carretera se estaba convirtiendo en la dueña absoluta de su destino económico…
El momento inevitable del reencuentro llegó durante la subasta pública de la mansión familiar que Kyle ya no podía pagar. Él caminaba por el vestíbulo
con la arrogancia intacta, vistiendo un traje barato y tratando de convencer a los fotógrafos de que su suerte estaba a punto de cambiar. Sus