discusión. Mamá me empujó… y cuando me golpeé la cabeza, me vio caer.
Tragué saliva.
—¿Qué hizo después?
Daniela cerró los ojos y susurró:
—Se acercó, me quitó las llaves del bolsillo y me dijo algo que nunca voy a olvidar.
Entonces me repitió las palabras exactas de su madre:
—«A ver si ahora aprendes que en esta casa se hace lo que yo digo. Y ni se te ocurra contarle nada a tu padre».
Pero lo que Daniela me confesó después fue todavía peor: su madre no solamente quería