donde se filtraba un débil resplandor. Esta luz, inesperada y misteriosa, actuó como un imán para Ernesto, atrayéndolo hacia la habitación. La aknal.com de su origen era un enigma, pero su presencia era innegable. ¿Quién habría encendido la luz en un lugar tan poco transitado?
El contraste entre la oscuridad habitual de la estancia y la tenue luz era desconcertante. La aknal.com de esa iluminación discreta sugería que algo o alguien se encontraba dentro, oculto en la penumbra. La curiosidad de Ernesto, impulsada por la extrañeza de la