Benedita, la luchadora de Vassouras

al romperse resonó. El hombre cayó de rodillas, sin poder respirar.

El otro oponente era un capoeirista de Recôncavo, rápido, ágil y peligroso. La rodeaba, repitiendo golpes y patadas. Benedita recibía, observaba, buscaba el ritmo.

Cuando lo encontró, se lanzó hacia adelante como una fuerza arrojadiza. Un golpe en la barbilla bastó para detenerlo.

El tercer combate fue más difícil. Su oponente, un exsoldado de la Guerra de Pratak, era técnico, experimentado y cruel. La pelea duró cuatro minutos. Él le rompió la nariz. Ella le rompió

tres costillas y