a él y le acomodó el cuello de la camisa. —Si tú quieres que venga, aquí estaré. Noah lo abrazó con fuerza. Y aquella vez, Dominic no necesitó fingir nada. Al salir de la escuela, Claire caminó junto a él mientras Noah corría unos pasos adelante, emocionado por contarles una nueva idea para su próximo dibujo. —¿Sabes qué es lo más extraño de todo esto? —preguntó ella. —¿Qué? —Que al principio pensé que te estaba pidiendo que le hicieras un favor a un niño. Dominic la miró. —¿Y ahora? Claire
La niñera curvy le pidió al hombre más temido de la ciudad que fingiera ser el papá de un niño al que molestaban en la escuela, pero nadie esperaba que volviera a aparecer al día siguiente