esperado toda su vida: volver al día siguiente. Y al siguiente. Y al siguiente. Porque algunas familias no comienzan con un apellido compartido, sino con una promesa sencilla que alguien decide cumplir.
La niñera curvy le pidió al hombre más temido de la ciudad que fingiera ser el papá de un niño al que molestaban en la escuela, pero nadie esperaba que volviera a aparecer al día siguiente