años viviendo juntas.
Sin embargo, el comportamiento de Dorato continuó evolucionando.
En lugar de simplemente permanecer cerca de ella, comenzó a formar amplios anillos alrededor de sus extremidades.
Una mañana, Camilla se despertó y encontró el cuerpo de la pitón enroscado alrededor de sus piernas y estómago. En otra ocasión, sintió su cola contra su pecho.
Ella interpretó estos gestos como una muestra excepcional de afecto.
En su opinión, la relación que había construido pacientemente con Dorato había alcanzado un grado de confianza poco común entre un ser humano y