de Lucía, su difunta esposa, había aparecido destrozado 4 meses antes. Patricia aseguró que Martina lo había tirado durante un berrinche.
Martina fue castigada durante días, aunque juró que no había sido ella.
Patricia apretó más los hombros de Daniela.
—Tu madre está muerta. Ya supéralo.
La puerta de la sala se abrió de golpe.
—Quítale las manos de encima.
La voz de Emiliano hizo vibrar el lugar.
Patricia se quedó blanca.
Daniela dejó de luchar. Martina corrió hacia su padre, pero se frenó a mitad del camino, como si