El millonario fingió viajar a Europa… y las cámaras revelaron quién aterrorizaba a sus hijas

encerrar a Rosa.

Patricia retrocedió.

—Ella me provocó.

Emiliano abrió la bodega y liberó a la empleada.

Rosa salió con el brazo enrojecido, pero su primera reacción fue buscar a

las niñas.

—¿Están bien?

Daniela corrió a abrazarla.

Martina se unió a ellas.

Emiliano observó a sus hijas refugiarse en Rosa y sintió una vergüenza profunda.

Patricia señaló la escena.

—¡Míralas! ¡Te lo dije! Esa mujer quiere reemplazarte.

Rosa levantó la vista.

—Nadie puede reemplazar a un padre presente, señora. El problema es que usted aprovechó que él no estaba.