La Firma Falsa Que Puso Su Casa En Riesgo Antes De Que Él Volviera-thuytram

de los bolsillos laterales.

Lo primero que hizo fue mirar alrededor.

Después miró a Lucía.

—¿Todo bien?

—Sí.

—No parece.

Dejó la maleta junto al sofá y se quitó la chamarra.

Lucía reconoció el mismo perfume dulce que había olido otras noches.

Esta vez no significó casi nada.

Paula ya no era el centro.

Álvaro caminó hacia la cocina.

—Tengo hambre. ¿Hay algo?

Lucía lo observó abrir un gabinete como si hubiera regresado de un viaje cualquiera.

Ocho años de matrimonio podían esconderse dentro de movimientos muy pequeños.

La forma