no bastaba para afirmar que ella hubiera intervenido en la firma o en la garantía.
Marcos había hecho bien en separar ambas cosas desde el principio.
Meses después, la posición de Lucía respecto de la propiedad quedó protegida de una manera que le permitió conservar la casa mientras continuaban las revisiones relacionadas con las actuaciones realizadas usando su nombre.
El proceso no fue limpio ni rápido.
Hubo reuniones incómodas.
Hubo documentos que parecían contradictorios hasta que se comparaban sus fechas.
Hubo personas que aseguraban haber seguido instrucciones sin conocer el