aún no puedo nombrar del todo, fue una de las cosas que se quedó.
Llamé a Kelsey.
Contestó al tercer timbrazo.
Describí lo que estaba viendo.
Se rió.
Ella dijo: era mi boda, así que hice lo que quise. No me importa lo que pienses. En vez de perder el tiempo llamándome, deberías haber empezado ya a limpiar.
Yo sujeté el teléfono.
Miré la cocina.
Miré los tarros de especias en el orden equivocado.
Dije: Ya veo.
Lo dije en voz baja.
Ella dijo: sí. Tú sí.
Dije: Estaré en