Fui a darle una sorpresa a mi esposo en el hospital, y su colega me preguntó: “¿No te dijo nada?”

y Lía duermen en la misma habitación, hablando bajito. Yo me asomo a la puerta y pienso en esa bolsa de almuerzo que se cayó al suelo.

 

Creí que la verdad iba a quitarme a mi marido. En realidad, me devolvió una familia entera.