que terminaría cambiando el rumbo de varias vidas.
Ethan perdió su matrimonio y su posición.
Vanessa perdió el empleo que creía que podía convertirse en algo más.
Y yo perdí siete años de una relación basada en una confianza que ya no existía.
Pero también gané algo que había olvidado durante demasiado tiempo:
mi propia identidad.
A veces, la traición no llega para destruirnos.
A veces llega para mostrarnos aquello que llevábamos demasiado tiempo negándonos a ver.
Y aquella noche, a las 3:07 de la madrugada, una fotografía terminó