décadas.
Su origen se remonta al siglo XIX, cuando el inventor Karl Drais diseñó un mecanismo manual para triturar carne. Funcionaba mediante una manivela, que impulsaba la carne a través de una placa con pequeños orificios, permitiendo obtener piezas finamente molidas. Este invento revolucionó la forma de preparar alimentos, facilitando la elaboración de platos que requerían carne picada.
A medida que la tecnología avanzó, las picadoras de carne evolucionaron. En la actualidad, existen modelos eléctricos capaces de procesar grandes cantidades de carne en segundos, con accesorios adicionales para la elaboración