de fraude.
La policía calificó el caso como una prioridad debido a la combinación de allanamiento de morada, usurpación de identidad y estafa continuada a través de plataformas digitales.
La asignación de la detective de fraudes
El caso fue asignado a una experimentada detective especializada en delitos inmobiliarios cibernéticos, quien inició una investigación formal para desmantelar por completo la operación ilegal en la zona.
La colaboración con las plataformas de hospedaje permitió rastrear las cuentas bancarias donde se depositaban los fondos ilícitos, acorralando definitivamente a los responsables.