durante un periodo prolongado, dejando el jacuzzi apagado, tapado y supuestamente fuera de cualquier tipo de uso cotidiano. La desconexión de los servicios principales debía asegurar la inactividad total del sistema.
Sin embargo, la aparente quietud del lugar contrastaba fuertemente con las acusaciones recibidas, sugiriendo que alguien había decidido reactivar las instalaciones sin autorización previa ni conocimiento de los titulares.
La sospecha sobre el uso del jacuzzi
La pregunta sin respuesta
¿Cómo era posible que un equipo desactivado generara quejas por ruidos nocturnos si las llaves principales se