CRIÉ A LAS CUATRO HIJAS DE MI MEJOR AMIGA DESPUÉS DE SU MUERTE. TRES DÍAS DESPUÉS DE QUE LA MAYOR CUMPLIÓ 18, LLEGARON FLORES CON UNA NOTA ESCRITA POR ELLA… Y EL HOMBRE DEL QUE HABÍA HUIDO YA ESTABA EN MI JARDÍN

de reaparecer.

Una noche mala dentro de la cabeza de mi hija.

Espero que jamás lo sepa.

Porque sospecho que lo contaría como victoria.

El cuaderno de Lily planteó otro problema.

No podía esconderlo para siempre.

Tampoco podía obligar a cuatro niñas a leerlo al mismo tiempo.

Así que hice copias.

Una para cada una.

Selladas.

Emma ya tenía la suya.

Sophie abrió la suya al cumplir veinte y pasó un día entero encerrada.

Kate sabe dónde está la suya.

Todavía no la abre.

Y nadie la presiona.

La de