llevábamos platos a las escaleras traseras y nos quejábamos del trabajo, de los precios, de los hombres, del clima y de prácticamente cualquier cosa que se dejara criticar.
Lily fue lo más parecido a una hermana que he tenido.
Y lo digo siendo una mujer que sí tiene una hermana biológica y no habla con ella desde hace más de una década.
Solo había un tema que Lily jamás permitía.
El padre de sus hijas.
La primera vez que pregunté lo hice sin pensar demasiado.
—¿Él vive cerca?
Lily miró