decirte algo —dijo Fernanda.
Su voz parecía agotada.
—Te escucho.
—Yo no sabía cómo habían sido las cosas.
Laura guardó silencio.
—Ricardo me dijo que tú impedías que viera a los niños. Me dijo que te mandaba dinero todos los meses y que tú siempre pedías más.
Laura apretó el teléfono.
—No fue así.
—Ya lo sé.
Fernanda respiró profundamente.
—También me dijo que solicitar la custodia era porque extrañaba a sus hijos.
—¿Y ahora?
—Ahora sé que no era sólo eso.
Aquella semana, Fernanda había encontrado mensajes entre Ricardo