a quienes realmente saben cómo ayudar.”
Elena se acercó al micrófono.
“Y a veces la gente debería preguntarnos qué queremos en lugar de decidir por nosotros”, añadió.
Varios profesores asintieron.
Explicó cómo el nuevo programa de la escuela permitiría a los estudiantes y a sus familias solicitar ayuda de forma privada, con la coordinación de los orientadores.
Entonces Alejandro dijo algo que hizo que se me llenaran los ojos de lágrimas.
Vendí mi guitarra porque pensé que era la única manera de ayudar. Pero mi madre me enseñó que preocuparse