relativamente rápido, lo que favorece la aparición de varias generaciones durante una temporada.
¿Por qué cuesta tanto verlas?
El color verde de las larvas las ayuda a confundirse con las plantas de las que se alimentan.
Además, su tamaño reducido permite que pasen inadvertidas entre hojas y tallos.
En el caso de la coliflor, los numerosos pliegues y separaciones proporcionan espacios donde pueden ocultarse.
A veces basta con mover una hoja para descubrirlas.
Otras veces aparecen únicamente cuando cortamos la verdura y comenzamos a separar sus partes.
Este camuflaje es