A pesar de su tamaño, puede reproducirse con rapidez en condiciones favorables y desarrollar resistencia frente a diferentes métodos de control químico.
Esto ha llevado a científicos y agricultores a investigar alternativas que permitan proteger los cultivos sin depender exclusivamente de insecticidas.
Entre las estrategias utilizadas se encuentran la conservación de enemigos naturales, el seguimiento de poblaciones y la rotación de medidas de control.
La especie demuestra cómo un organismo aparentemente insignificante puede tener una gran influencia en la producción de alimentos.
¿Qué hacer si encuentras una en tu cocina?