mantener sus mechas en buenas condiciones.
En muchos hogares, las despabiladeras se guardaban junto a los candeleros y otros accesorios relacionados con la iluminación.
También podían utilizarse en edificios religiosos y espacios donde se encendían numerosas velas.
Su presencia era especialmente habitual en épocas en las que la iluminación artificial dependía de las llamas.
Con el paso del tiempo, comenzaron a fabricarse modelos más elaborados.
Algunos eran herramientas sencillas de hierro.
Otros tenían mangos decorados, grabados y acabados refinados.
¿Desde cuándo existen las despabiladeras?
Los instrumentos para recortar y cuidar