Los pequeños champús de hotel esconden un riesgo que pocos viajeros conocen

ojos, produce hinchazón o causa dificultad para respirar, se debe solicitar asistencia médica urgente.

También resulta útil fotografiar el producto, conservar el envase si es posible y avisar al hotel para evitar que otros huéspedes utilicen el mismo lote o dispensador.

Una precaución sencilla puede evitar problemas
No es necesario desconfiar de todos los productos ofrecidos por un hotel. Basta con revisar el envase, evitar aquellos que estén abiertos o parezcan manipulados y llevar un champú personal cuando no exista seguridad sobre el sistema de rellenado.

Los pequeños frascos sellados