aprovechar la abundancia de frutas durante su temporada. En muchas familias, las abuelas recolectaban zarzamoras maduras y las cocinaban lentamente con azúcar hasta obtener una preparación brillante y aromática que podía conservarse durante varios meses. Abrir un frasco de mermelada casera en cualquier época del año era como revivir el aroma del verano y los campos llenos de frutos frescos.
Preparar esta receta en casa permite disfrutar de un producto natural, sin conservadores innecesarios y con el sabor auténtico de la fruta. Además, el proceso de cocción lenta llena la