no cuentan con evidencia científica sólida que las respalde en seres humanos.
Además, algunas especies de Kalanchoe contienen bufadienólidos, compuestos que pueden resultar tóxicos si se consumen en grandes cantidades.
Por ello:
No debe utilizarse como sustituto de tratamientos médicos.
Las mujeres embarazadas o en período de lactancia deben evitar su consumo salvo indicación médica.
Las personas con enfermedades cardíacas, hepáticas o renales, o que toman medicamentos, deben consultar con un profesional antes de consumirla.
Si aparecen síntomas como náuseas, vómitos, mareos o palpitaciones tras ingerirla, se debe suspender su