estudiante del viaje. No encontraron ningún rastro.
Un año de silencio y una fotografía inesperada
Pasó un año entero. La casa se sentía vacía, y cada día sin noticias era una herida abierta. Entonces, Sophie, una de sus antiguas compañeras de clase, tocó a mi puerta con una fotografía impresa entre las manos.
—La encontré revisando fotos viejas del viaje —me explicó—. Al principio no me llamó la atención, pero después noté algo.
Miré la imagen. En el fondo aparecía un automóvil. Sophie sacó otra foto: el mismo vehículo, en