académico de suma importancia. La formalidad del momento no presagiaba la magnitud del encuentro.
La joven portaba sobres y documentos necesarios para postularse a un programa exclusivo, buscando el respaldo institucional de la fundación dirigida por Carmen Maria Márquez.
El nerviosismo de una joven llamada Emily Lawson
Desde el primer instante, la muchacha mostró una mezcla palpable de ansiedad y esperanza, un temblor en la voz que delataba la enorme importancia que este aval representaba para Su futuro profesional. Su actitud cautivó por la sinceridad que desprendía.
El perfil de