motivaron aquellos actos que destruyeron una amistad sincera. La contrición era evidente en cada párrafo.
Pedir perdón se convirtió en el último testamento emocional de una mujer que buscaba partir en paz, reconociendo la grandeza de espíritu de quien una vez le entregó una parte vital de su propio cuerpo.
Dedicación a la maternidad y a la hija
La misiva también expresaba el orgullo profundo de haber criado a Emily y el temor constante de que los errores de los padres afectaran el futuro de la siguiente generación, rogando comprensión