dudas
Con pulso firme y una sonrisa Serena, Carmen María Márquez tomó la pluma y estampó su firma de aprobación en el documento oficial, otorgando a la joven el respaldo necesario para alcanzar sus metas universitarias. La duda había desaparecido por completo.v
Este acto vendió un compromiso renovado con la educación y con la vida, demostrando que la nobleza de espíritu siempre encuentra la manera de prevalecer por encima de las ofensas y los tropiezos del camino.
El cierre de un círculo después de dieciocho años.
La despedida con